En fotografía ‘la hora del turista’ es aquella en la que el veraneante se levanta sin prisas, desayuna, hace la compra, sin prisas, va a la playa, se da un chapuzón, come sin prisas, se echa la siesta …sin prisas…
Relajarse en vacaciones se complica cada año más. Playas tupidas de sombrillas y toallas, comidas en horarios inflexibles casi de oficina, colas en tiendas, restaurantes y baños…
Pero aún quedan algunos reductos en la costa española donde el tiempo parece detenerse. Un lugar para el paseo, para la sombra, la charla, los helados, para darse la mano, para la partidita, el chapuzón, las caricias, los escaparate, las nuevas amistades…
Uno de esos reductos es Cullera.
http://www.lucasgarra.com/#!cullera-beach




