El sábado día 4 de diciembre fue un día especial. Ángel M. Gómez Espada me había dedicado en HOY su columna de opinión y además ese día iba a salir a afotar con un grupo de alumnos de mis talleres.
Habitualmente voy con algún amiguete aficionado, de esos que les vuelven loco los bichitos, las flores, el macro, el paisaje y las caminatas por el campo, pero él ya sabe que yo soy más urbanita, de personas y calles, del documentalismo, de buscar el instante y del street photo, pero esto no es un inconveniente para salir a afotar. Todo lo contrario. Me encanta salir con él sobre todo porque tiene una gran pasión por la fotografía.
Cuando salimos, él que se considera un aficionado aunque ya hemos debatido varias veces que en fotografía es difícil determinar cuando uno es aficionado o profesional, mantiene el silencio y disfruta del entorno mientras yo disfruto de la luz del amanecer, de los olores y del paseo. Hay veces que incluso hago alguna foto.
El sábado un grupo de alumnos de mis talleres de iniciación decidió organizar una quedada para salir a afotar. Había que madrugar y eso echó a algunos para atrás (perezosos). A otros los echó la fiesta del viernes por la noche y los catarros.
Hubo paseo/caminata, buena luz, buen paisaje, buen vino, buena gente y muchas risas y por supuesto también hubo fotos. Os dejo algunas.




















haré todo lo posible y lo imposible por formar parte de la siguiente… espero tener un preaviso, gracias Lucas por las fotos.