Solo quiero deciros a tod@s aquell@s que pasáis por aquí que se han superado las
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a este blog.
Gracias a todos.
Solo quiero deciros a tod@s aquell@s que pasáis por aquí que se han superado las
a este blog.
Gracias a todos.
Como bien sabéis el próximo miércoles, día 1 de abril, inauguro mi exposifición ‘La memoria del Sahara’ en la Galería Mediadvanced (c/ Ezcurdia, nº 8, Gijón, Asturias), a la que estás invitad@.
Será un placer poder contar contigo y con cuantas personas quieras hacer extensiva esta invitación. Disfrutaremos de un vinillo y tendremos oportunidad de pasar un rato agradable
Para aquellos que no podáis estar conmigo ese día …ya os pondré al corriente de como se desarrolló la velada.
Un fuerte abrazo.
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Recuerda:
Fuera llueve. Dentro, siete puertas con barrotes de acero se abren una tras otra ante nosotros para llegar hasta un aula de enseñanza instalado en el pabellón de mujeres de la cárcel de Badajoz.
Nos conduce un hombre extremadamente serio y trajeado.
Aquí todo parece mucho más frío. Dentro, Isabel María, la profesora de literatura, nos recibe con una gran sonrisa que hace que nuestra tensión se alivie.
El aula acogerá en unos minutos a siete alumnas muy especiales.
Nuestra presencia es un cambio en su rutina diaria y eso genera alborozo. Tras las presentaciones y las oportunas aclaraciones sobre fotos sí, fotos no, Isabel María recita: “Si no es amor, ¿qué es esto que yo siento? Manuela, una de las reclusas, escucha con la mirada de quien puede ver más allá de esas paredes.
30 metros cuadrados no dan para mucho. Mi intención es ir acercándome poco a poco para que no se sientan intimidadas y dejar así que la clase fluya a su ritmo.
Las alumnas se van relajando. Sara (i) y Josefina (d) escriben los versos que ahora ocupan la pizarra.
En la mayoría de ellas se percibe los estragos causados por la droga. Mujeres jóvenes con rostros envejecidos que ocultan un pasado de belleza interrumpida.
Es el momento de expresar los sentimientos a través de sus propios versos y aunque no está permitido, un cigarro relaja las tensiones.
Cada una leerá su obra, sus pensamientos, sin complejos. Isabel María analizará cada uno de los textos como si de versos de Bécquer o Lope de Vega se tratase.
Paula (i), Cris (c) y Manuela (d) escuchan atentas las aclaraciones.
Durante el ‘recreo’ charlo con Sara, primero se siente fuerte, pero poco a poco los recuerdos la doblegan.
De fondo suenan unas palmadas que interrumpen su pensamiento. Isabel María pide que vuelvan a sus asientos. Como cualquier centro de enseñanza, todo sigue su ritmo.
Muchas emociones, muchos recuerdos, muchos sentimientos y una palabra en común en todos sus textos: Libertad.
Casi todas han hablado sin tapujos de su condena, de su pasado y su futuro, de sus hijos y seres queridos, de las Navidades, de los ‘chabolos’, del bis a bis, del economato, de drogas, prostitución, de odio y cariño.
Me voy lleno de fantásticas pero duras historias y de nuevo con esa extraña necesidad de analizar al ser humano.
Tras de mi se cierran las siete puertas de acero. Salgo a la calle, ya es de noche y huele a tierra mojada. “¡Si pudiera acercarles este olor!”
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Recuerda
Este post quiero hacerlo bien y voy a sudar ‘tinta’ para conseguirlo. Además no me quiero poner ñoño, algo difícil de evitar sabiendo que soy un nostálgico.
El pasado año 2008 el periódico para el que trabajo cumplía 75 años. Pocos años después de su apertura un joven asturiano de nombre Lucas y con buena formación como mecánico impresor, llegaba a Badajoz para poner en marcha alguna de las linotipias que tenía este diario. El trabajo y el amor a una guapa pacense pronto daría sus frutos.
A uno de sus hijos lo llamaron Lucas y en 2008, como el periódico, también cumplió años, pero 65 .Con ellos llegaba la jubilación. Al igual que su padre él también trabajó en esa empresa. Primero como mecánico impresor, más tarde como jefe de rotativa y por último como jefe de mantenimiento.
Ahora, jubilado, después de ver correr el papel por los cilindros durante 40 años, ha visto y sufrido la externalización de la impresión en la empresa donde tantos años trabajó.
Con la rotativa también han caído los profesionales que cada noche la ponían en marcha, dejando en silencio una gran nave que antes se resistía a dejar escapar uno solo de los bocinazos que avisaba del comienzo de la tirada.
Hoy quiero aprovechar este pequeño rincón del mundo para felicitarle en su día, como padre, como abuelo y en palabras de sus compañeros, no solo mías, por ser buena gente.
Este reportaje que aquí os presento fue realizado el último día que trabajó
A los veintipocos años comenzó a sufrir una enfermedad desconocida por entonces, espondilitis anquilosante, que deja rígida las articulaciones afectadas, de ahí que no pueda mover el cuello y la columna vertebral. Podía haber dejado de trabajar, pero nunca quiso. Estos días ha sufrido un nuevo brote en uno de los dedos de su mano izquierda.
Junto a su compañero Ramón, jefe de rotativa, apuntando la tirada del día y los cambios de ediciones.
Chequeando la rotativa. La de la izquierda no es su taquilla ![]()
Un paseo por la que fue ’su niña’ durante muchos años.
Todo el mundo tiene algo de qué hablar con él y todo el mundo lo quiere.
Con Óscar, otro de los chicos afectados en la externalización del servicio.
Una ojeada a las planchas antes de arrancar.
Un repaso a los motores. El de la izquierda es su hijo David, mi hermano, digno sucesor de la saga de impresores de la familia y quien también ha sufrido las consecuencias de la desaparición de la rotativa.
Ajustes finales antes de arrancar.
Todo el mundo le pide opinión. Es imporante saber, cuando uno se jubila, que ha sido útil hasta el último día.
Aquí está con Santi Cantero, de cierre, quien también ha perdido su puesto en el periódico.
Con Nico, de cierre. Otro afectado.
Esperando mientras se le dan las últimas órdenes a la máquina.
David ajusta los tinteros desde el ordenador antes de hacer sonar la bocina.
Primeros ejemplares. Aunque ya no era su función siempre le gustaba revisar la paginación, el color, el registro…
Tomando el fresco con su compañero y discípulo Ramón, quien le sucediera en el puesto de jefe de rotativa cuando tuvo que dejarlo por el bien de su salud.
La noche está tranquila, todo va sobre ruedas.
Surgen algunos problemas y hay que proponer soluciones rápidas.
Su turno ha terminado. Son las dos de la madrugada y todo parece ir bien. Comienzan las despedidas.
Para el recuerdo. Creo que falta Juan Bolaños.
Solo queda apagar las filmadoras de película y los ordenadores…
…y lavarse las manos.
Felicidades crack. Espero que te haya gustado… y cuídate.
Nota: Por motivos de tiempo no he procesado mucho las fotos. Les he aplicado un ligero desaturado (a ojo) para equilibrar un poco la temperatura de color y algo de enfoque.
Regreso a mi pequeño rincón del mundo. Con mucha ilusión después de dos meses prácticamente inactivo.
Mi mac ya recibe miles, millones de bites enviados desde el ciberespacio. Dos meses sin internet ha sido suficiente tiempo para darme cuenta de que sin ella también puedo vivir. Pero no quiero. Me niego estar desconectado del resto del mundo.
Lo cierto es que nos tienen cogidos por los cataplines. Las compañías lo saben y se aprovechan. Se tapan unas a otras, juegan al mismo juego y nosotros siempre perdemos la partida.
Te marean y te torean. Te dan largos e interminables capotazos girando sobre sus delgadas manoletinas una y otra vez… hasta que caes al albero desorientado y preguntándote en qué momento te clavaron el estoque.
Hoy regreso con incertidumbre, sin saber cuando aparecerá el banderillero que hará temblar las luces de mi router y provocando los caprichosos microcortes que anuncian que a mi línea le van a dar la puntilla.
Por lo pronto ya he tirado la montera y ha caído hacia a…. Basta de lloriquear y a colgar fotos!!!
Para abrir boca os dejo una de las últimas. No es muy buena, pero sí significativa viendo la que se avecina.
Entró en el vagón del metro de Lisboa donde yo estaba. Le pedí permiso y de mala gana accedió pero se escondía detrás de su amigo. Cuatro fotos y a cual peor. Y eso que le eché una moneda.
Uno de los objetivos del milenio es erradicar la pobreza… y sin embargo el mundo entra en crisis. Nos va a costar.